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Auditando nuestra atención

  • Foto del escritor: Órbita Semanal
    Órbita Semanal
  • hace 1 día
  • 4 Min. de lectura

Vivimos en una era de información infinita, donde nuestro tiempo y atención se ven cada vez más absorbidos por noticias, notificaciones, medios de comunicación, etc., todo eso se presenta en nuestra conciencia desde el momento en que nos despertamos. El mundo moderno es un mundo de distracción constante. La claridad no se logra con más información, sino con una mejor gestión de cómo filtramos y organizamos lo que recibimos.

Aquí es donde la práctica de auditar nuestras atención es esencial. ¿Qué información, energía e influencia estoy consumiendo y en qué pienso? Al explorar esto, podemos determinar con mayor precisión qué entradas de información son útiles y cuáles no. Esta auditoría no se trata de retirar, sino de crear un sistema de intención que respalde nuestros valores, ideas y objetivos más importantes. Aquí compartiremos el proceso de nuestra practica.

Escribiendo para Recentrar

Escribir es una de las habilidades más efectivas que podemos tener para organizar nuestros pensamientos. Al escribir, calmamos la mente lo suficiente como para observarlos. La consciencia es clave no solo para implementar límites y rutinas más beneficiosos, sino también para desarrollar nuestras ideas e intenciones día a día.


Al escribir nuestras aportaciones , de dónde obtenemos la información, su impacto y los próximos pasos, nos empoderamos con consciencia. La consciencia es clave no solo para implementar filtros y acciones más beneficiosos, sino también para progresar en nuestras ideas e intenciones a diario. Al escribir nuestras aportaciones, logramos:

  • Reflexionar sobre las entradas de información en nuestra vida y su calidad

  • Aclarar lo que deseamos ganar y compartir de nuestras experiencias diarias.

  • Crear una realineación consistente de nuestras intenciones y acciones

¿Qué podemos hacer?

Auditar nuestras entradas de información es una práctica, no un acto único.


Algunas medidas prácticas incluyen:

  • Auditorías reflexivas : revisiones periódicas de lo que leemos, vemos, escuchamos y con lo que interactuamos, y decidimos qué queremos continuar y discontinuar, progresivamente.

  • Acción intencional : después de delinear qué aportes deseamos eliminar, transformamos la reflexión en acción revisando estas intenciones y tomando decisiones alineadas diariamente.

Estas auditorías pueden ser un registro rápido o también pueden ser un proceso de un año de reflexión y acción personal constante, a través de ellas buscamos lograr una mayor claridad y presencia.


Escribir se convierte en el ritual que clarifica, disuelve el exceso y nos ayuda a centrarnos.

Refinando nuestro filtro personal

Un filtro es discernimiento.

Su filtro es el conjunto de valores, intenciones y criterios utilizados para decidir:

  • ¿Qué merece mi atención?

  • ¿Qué deseo cultivar y energizar?

  • ¿Qué ignoro y qué deseo por razones equivocadas?


Auditar nuestras entradas significa preguntarnos:

  • ¿Por qué me involucro en esto?

  • ¿Esto apoya mi temporada actual, mi proyecto o mi estado interior?

  • ¿Estoy consumiendo esto para crecer o para distraer?


La tecnología es una herramienta

La tecnología es en sí misma una herramienta, y su impacto depende de nosotros. Esta arma de doble filo se beneficia de nuestro uso prudente.

En nuestra práctica, utilizamos métodos de escritura y organización personal para capturar, organizar y desarrollar adecuadamente nuestras ideas. Esto nos permite:

  • Externaliza la memoria para que la mente pueda descansar

  • Realizar un seguimiento de patrones a lo largo del tiempo y organizarlos

  • Abrir, gestionar y cerrar bucles energéticos

El problema no es que consumamos demasiada información, sino que a menudo la consumimos sin filtro .

A través de la escritura y el uso consciente de la tecnología, recuperamos nuestra atención.

La necesidad de discernimiento

Creemos que es crucial, más que nunca, ser cautelosos con nuestras creencias y cuestionar el origen de nuestras emociones y deseos. Recomendamos cautela, pero nunca miedo. Aunque existe un mal real en el mundo, es mejor afrontarlo con una perspectiva centrada. El discernimiento es el compromiso con nuestra gran visión de vida. El discernimiento es el amor propio y el respeto intuitivos desde los que actuamos. La vida se trata tanto de aquello a lo que decimos no como de aquello en lo que nos involucramos.

El discernimiento nos permite reconocer que:

  • No todo es cierto o incluso útil en este momento.

  • No todo necesita ser compartido inmediatamente

  • No todas las opiniones merecen el mismo peso

Al auditar nuestras entradas desarrollamos y refinamos nuestro filtro y discernimiento personal.

No se trata de volvernos rígidos ni cerrados, sino de ser selectivos con nuestra atención. Siempre hay mucho que entusiasmar, aprender, inspiración y apoyo que compartir. Igualmente, hay mucho que abordar, así que no nos dejemos distraer por el ruido.


Nuestras fuentes abiertos de energía

Esta auditoría a través de preguntas nos ayuda a explorar la experiencia personal, los pensamientos y las emociones.


Podemos decidir mejor qué fuentes energéticos cerrar entre nosotros y los demás, así como con las fuentes de negatividad. Meditar o escribir sobre preguntas puede ayudar:

¿Cuáles son mis fuentes de inspiración y distracción?


¿Qué proyectos comencé pero nunca terminé?


¿Qué energía deseo compartir con los demás?


El objetivo es purificar nuestros pensamientos y deseos negativos para alcanzar un estado mental más pacífico. De esta manera, encontraremos la fuente en nuestro interior y no la buscaremos fuera.


Para que lo que compartimos sea intencional y considerado.


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