Sobre el Poder de las Palabras
- Marcelo Villaseñor
- 29 jul
- 7 min de lectura
Actualizado: 31 jul
Seguramente sabes, por lo que has vivido, que las palabras que usas tienen un poder significativo en tu vida y en la que te rodea; que han tenido y tendrán efecto, y que por tus experiencias pasadas sabes que has tenido la habilidad de influenciar tu estado emocional y el de las personas con las que te has relacionado.
Esto pareciera sutil hasta que, con el moldeo del tiempo y sus ciclos, esto se solidifica a través de la manera en la que tú y yo construimos nuestra identidad y la relación que tenemos con todo lo que nos rodea. Por ende la pregunta: ¿cómo es que se nos llega a escapar eso que afecta todo sentido de nuestra vida?
Dicho eso, este escrito tiene como objetivo refrescar tu relación con las palabras en todo sentido, como también recalibrar lo que has llegado a aceptar; tanto en lo que nos decimos a nosotros mismos como lo que nos dicen los demás. También me emociona compartirte una recopilación concisa de conceptos que han expandido mi perspectiva del lenguaje y su poder en la psique humana a través de los tiempos.
Las palabras están tan presentes en nuestras vidas que nos es fácil desvalorar su magia, y aún así, aunque le dediquemos nuestra atención, también solemos enfrentarnos inconscientemente con la moderna distorsión cultural/social que le hemos atribuido a todo término. Por ejemplo, al leer “magia”, una posibilidad infinita de referencias pop, frases, concepciones y juicios suelen aparecer frente a tu atención, dándole así una asociación que se ha ido formando desde que tienes uso de razón. Y es esta cuestión de la influencia externa donde me gustaría empezar.
¿Cuáles son 3 palabras que te provocan una reacción negativa/defensiva y por qué? y ¿por qué hay palabras que te dan ñañaras expresar? ¿qué poder tienen sobre ti y quienes te lo han influenciado? (este blog incluye varias preguntas, actividades sugeridas, y datos interesantes que tienen la intención de provocarte curiosidad y reflexión, así que si no tienes tu libreta ((u hoja)) contigo, te invito a que pauses aquí para tomarla)
Las palabras, a medida en que nos vamos ‘formando’, se van conglomerando para solidificarse en creencias y acuerdos; para entendernos y organizarnos con los demás, para tener la oportunidad de recibir inspiración y profundizar en eso que resuena dentro de nosotros.
Así, como nos da la oportunidad de expandir nuestras posibilidades, también nos puede llegar a aturdir del susurro de nuestra sabiduría interna. En otras palabras, todo eso que aceptamos y validamos a través de la repetición, o nos expande o nos limita.
Por eso es que ocasionalmente se me hace crucial el dar 3 pasos hacia atrás para revisar y resignificar nuestra relación con las palabras que usamos y con los pensamientos automáticos que suelen surgir en el día a día.
Y es que, algo que me ha tocado percibir en ciertas relaciones y círculos sociales, es esa informalidad (y ocasional inmadurez) de la palabra a través de la broma, del chisme, del meme y hasta de la queja; que terminan transformándose en heridas inconscientes que nos mantienen dentro de lineamientos que nos intentan homogeneizar y que nos incitan a mantener ciertas actitudes y comportamientos que se originan por los miedos, inseguridades y trasfondos culturales diluidos a través del tiempo.
¿Qué palabras me repito y qué efecto tienen en mi?
Revisa: ¿Cuáles son esos acuerdos (llámese cualquier creencia, pensamientos automáticos, lineamiento, juicio, etc.) que han expandido -y- limitado tu habilidad de desarrollarte en la etapa en la que estás? ¿Qué de lo que aceptas/crees te ha impulsado hacia tu crecimiento y qué te ha frenado?
Aquí una actividad-inventario que me ha gustado hacer es: Dibuja una línea que separe a una hoja cualquiera, y de un lado enlista los acuerdos que han expandido tus posibilidades de expresión, y del otro lado haz una lista de los juicios que sientes que han limitado tu manera de relacionarte contigo y con el mundo.

Verás que al externalizarlo en papel, podrás percibirlos desde una perspectiva un poco más impersonal y así depurarte con más facilidad de esos acuerdos mentales que han sido detrimentales para tu bienestar. De la misma manera podrás fortalecer esos acuerdos que tenías empolvados y estos te ayudarán a anclarte en esas verdades personales que has puesto a prueba y que te han impulsado a ser más fiel a tu ser y a tus procesos.
Listado breve de palabras y conceptos
“Abracadabra”
Esta palabra-hechizo tiene registro en el siglo II d.c. a través del “Liber Medicinalis” de Serenus Sammonicus, y él lo recomendaba usar como amuleto a quienes deseaban curarse de la fiebre. Ya después tomó el significado popular de “creo mientras hablo”.

Aquí la transcripción del Diccionario de Símbolos de Juan E.C.: “Muchas palabras y frases relacionadas con rituales, talismanes y pentáculos tienen un significado simbólico, ya sea en sí mismas o en su forma de uso, que se expresa fonéticamente o, más frecuentemente, gráficamente.Esta palabra se usaba con frecuencia durante la Edad Media como fórmula mágica.Deriva de la frase hebrea abreq ad hâbra, que significa «lanza tu rayo, incluso hasta la muerte». Generalmente se inscribía dentro de un triángulo invertido o se disponía de manera que formara un triángulo (39) así:
Mantras
La palabra “mantra” viene del idioma sánscrito y se forma de la unión de man (mente) y el sufijo -tra (liberación, protección o instrumento). Así que su significado es "instrumento mental" o "medio para liberar la mente”. -etimologias.dechile.net
Debido a que hay muchísimo por explorar aquí, te dejo con un extracto del libro “Meditation as Medicine” de Dr. Dharma Singh Khalsa y Cameron Stauth sobre los efectos vibratorios del canto de mantras y algunos de sus efectos físicos importantes:
Mejoran la función inmunológica a través del eje hipotalámico-hipofisario.
Aumentan el equilibrio de los hemisferios cerebrales.
Ayudan a calmar el diálogo interno.
Potencian la correcta replicación del ADN, contribuyendo así a mantener la integridad genética.
Propiedades de Frecuencia y vibración
Siguiendo con la inspiración del libro de “Meditation as Medicine”, aquí te comparto un texto que describe este punto de una manera maestra:
“En el cuerpo humano, las ondas vibratorias capaces de generar sonido ejercen su efecto más pronunciado sobre nuestros dos sistemas más sensibles: el neurológico y el endocrino. Las vibraciones que nosotros mismos producimos al hablar son las que tienen los efectos más directos y poderosos; estas hacen vibrar intensamente el cerebro, así como la hipófisis y el hipotálamo, situados cerca del paladar. Cuando esto sucede, se desencadenan procesos fisiológicos extraordinarios. La vibración de la hipófisis —la glándula rectora del sistema endocrino— potencia notablemente su actividad, del mismo modo que el masaje de un ganglio linfático estimula su funcionamiento. Al vibrar, la hipófisis incrementa su producción de secreciones, lo que a su vez optimiza el funcionamiento de todo el sistema endocrino.”
“Spell-ing”: misma palabra para deletrear y hechizar
En inglés, esta palabra de “spell” se usa tanto para referir al acto de transformación mágica, como para deletrear cualquier palabra. No tengo más que decir aquí, así que adjunto una imagen que vi en las stories de una amiga y una frase que encontré en una carta del oráculo que Ina Gold, una gran artista de Monterrey, co-creó (ya luego actualizaré esta sección con la fotografía!)

“Habla de las bendiciones en tu vida y atraerás más de eso. Cada palabra que emites es una afirmación.”
¿Qué otros conceptos y palabras se te vienen a la mente? Mándanos un mensaje (o comenta en este blog) con lo que te ha llamado la atención a lo largo de tus estudios!
Lo que leemos y su efecto en nuestra vida
¿Qué libros han cambiado tu manera de comunicarte? ¿qué creencias y/o acuerdos has adoptado de estos libros y cómo sientes que le dan dirección y claridad a tu vida?
En el proceso de escribir esto, los libros del Cuarto y Quinto Acuerdo de Don Miguel Ruiz se me vinieron mucho a la mente por la manera en que las palabras -y nuestra relación con estas- crean un cierto “espejo humeante” (distorsión perceptual) entre nosotros y la realidad en sí. Y, hablando de, otro de los libros que siento que han expandido la manera en la que me relaciono conmigo y con el mundo ha sido el ya mencionado “Diccionario de Símbolos” de Juan Eduardo Cirlot por la manera en la que profundiza en los conceptos del lenguaje a través de una síntesis impresionantemente interconectada con las diferentes culturas y conocimientos del mundo. Lo que me fascina de este libro es que va al origen y da el trasfondo de una gran parte de los elementos con los que nos relacionamos y le damos sentido a nuestra experiencia humana colectiva.
Finalmente, me gustaría también incluir al libro de “Meditation as Medicine” del Dr. Dharma y Cameron S., junto al de “Becoming Supernatural” de Joe Dispenza por la manera en la que ha transformado mi relación con la respiración, con el efecto que tienen las palabras que pienso/digo y con esa coherencia de mente + corazón a través de la combinación de estas prácticas.
Con esto espero sembrar semillas de curiosidad en ti e invitar conversaciones futuras alrededor de lo que hayas aprendido y aplicado a través de estos libros o de los que hayas encontrado 🙂💝
Conclusión, por ahora
Todo esto que comparto aquí puede que suene como sentido común, pero al mismo tiempo siento que el recordatorio ocasional nos viene bien a todos, especialmente en estos tiempos de tanta exposición al mitote del mundo digital. Así que, como cuidamos lo que decimos, también hay una gran responsabilidad en cuidar lo que recibimos del internet.
Nuestro uso del lenguaje es una de las grandes herramientas que tenemos para relacionarnos y participar, tanto en el mundo que nos rodea como en el que habita dentro de nosotros; así que es debidamente la habilidad que más poder tiene para transformar las maneras en las que nos relacionamos con todo, en todo sentido.
Ya después de todo esto, considero que se vuelve absurda la cuestión de usar nuestras palabras para generar chisme, hacer burla, y/o querer hacer menos al otro. Así, mi intención con este escrito es de anclarnos en la verdad de que todo termina espejeándonos; así se vuelve evidente que si apoyamos al de a lado, el de a lado nos apoya. Y aunque una parte de nosotros quiera encontrar falibilidad en esto desde el cinismo que nos tienta a rechazar esto por falta de “inmediatez” en el efecto externo, aquí el tema reside en la eventualidad y en algo todavía más sutil; en el efecto interno y en la soltura de expectativa de la respuesta del otro. Aquí verdaderamente la consecuencia entra desde la energía que generamos al concebir nuestra expresión. En otras palabras, el amor u odio que expresemos primeramente se genera en nuestro centro y consecuentemente se proyecta hacia el exterior. Ese es el verdadero efecto previo a la inmediatez de expresar nuestras palabras.
Como todo músculo, toda sinapsis, todo hábito, las palabras que usamos vienen de experiencias previas y sólo con la repetición en nuestro centramiento desde esta consciencia puede crear un cambio que transforme nuestra cotidianidad. ¡salúd!




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